Una página diaria para que Dios y los hombres se rían cuando lean mis planes para el mundo.
Una página que te enseñará que la felicidad existe, no por la constante búsqueda, sino porque eres su vagón.
Los paradigmas se hicieron para eso: para marcarnos un comportamiento. Pero algunos mas que otros, nos marcan hasta el sueño. Hoy mencionaré uno que siempre me ha parecido de atar: NACER.
Se afana el orfebre, se afana el sacerdote, se afana el noble, se afana el pillo, se afana el hijo, se afana el sabio, todos se afanan, para que al final del afán encuentren que lo mismo hubieran obtenido sin afanes, la misma [...] Leer más...
La profesión más vieja del mundo no es aquella desarrollada por las damas desde las épocas inmemoriales, ni por las cortesanas de las épocas menos inmemoriales, ni por nuestras putillas de cabaret, ni por nuestras arrastradora [...] Leer más...